Huevo escalfado y aguacate machacado sobre tostada
Un clásico fresco y energético, bien hecho al aire libre
Algunos platos se ganan un lugar en el salón de la fama por una buena razón. Este es un pionero moderno: masa madre crujiente, aguacate con mantequilla y un huevo perfectamente escalfado, sencillo, satisfactorio y lleno de nutrientes para mantenerte fuerte.
Ya sea que estés encendiendo la plancha para un desayuno rápido, un reabastecimiento al mediodía o un bocado después de la aventura, este es difícil de superar. Y sí, funciona tan bien en la parte trasera de una furgoneta o junto al lago como en casa.
Lo que necesitarás
- ½ Aguacate
- 1 huevo grande
- 1 rebanada gruesa de masa madre
- 20g de MantequillaSal y pimienta (al gusto)
- Una pizca de hojuelas de chile
- Un puñado de rúcula
- 750ml de agua
Cómo prepararlo
-
Escalfar el huevo: Vierte 750 ml de agua en tu olla honda y llévala a fuego lento. Agrega una pizca de sal y luego casca cuidadosamente el huevo. Revuelve el agua suavemente para ayudar a que el huevo mantenga su forma y déjalo cocinar de 1 a 2 minutos, girándolo suavemente para que se cocine de manera uniforme.
-
Prepara el aguacate: Mientras el huevo se escalfa, corta el aguacate por la mitad, retira el hueso y córtalo en trozos. Guarda la mitad para más tarde y tritura el resto, listo para untar.
-
Cambia: Retira la olla honda del fuego; tu huevo puede terminar de escalfarse suavemente en el agua caliente mientras preparas el pan tostado.
-
Tostar el pan: Unta ambos lados de la rebanada de masa madre con mantequilla, luego colócala en la plancha caliente a fuego medio-alto. Tuesta hasta que esté dorada y crujiente por ambos lados; debe crepitar al presionarla.
-
Arma: Unta el aguacate triturado sobre la tostada, luego levanta suavemente el huevo escalfado de la sartén y colócalo encima.
- Toques finales: Sazona con sal, pimienta y una pizca de hojuelas de chile para darle un toque picante. Cubre con rúcula fresca y disfruta mientras está caliente.
Consejo profesional:
Para un toque ahumado, tuesta el pan sobre una llama abierta o en una parrilla de barbacoa si tienes una encendida.
Este es más que un plato de café de moda: es un combustible real y reconfortante que puedes preparar en cualquier lugar. Todo lo que necesitas es una sartén, una llama y un buen apetito.
Cuéntanos dónde hiciste el tuyo. En el sendero, en la cima de una colina o escondido en el campamento, nos encantaría saberlo.